Sobrasada ibérique
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Livraison gratuite à partir de 45€ sur nos saucissons, épaules et jambons ibériques.
¿Cómo se come la sobrasada de cerdo ibérico?
Nuestra sobrasada es un producto muy versátil. Gracias a la excelente calidad de la grasa de bellota, que tiene un punto de fusión más bajo, ofrece una textura untuosa y un sabor profundo inigualable.
El clásico que nunca falla: Unta una capa generosa sobre una buena rebanada de pan rústico recién tostado. El calor del pan fundirá ligeramente la grasa ibérica, liberando todos sus aromas y multiplicando su sabor.
El contraste dulce-salado: Una combinación espectacular que conquista cualquier paladar. Prepara tu tosta de sobrasada y añade por encima un hilo fino de miel (de flores o de caña) o acompáñala con un toque de mermelada de higos.
Un bocado irresistible con queso: La mezcla de texturas perfecta. Unta la sobrasada en pan y corónala con un queso tierno caliente. Variedades que fundan bien, como el queso de Mahón, un provolone o un brie, harán que no puedas comer solo una.
El toque maestro en la cocina: No la limites solo a los aperitivos y aprovéchala como potenciador de sabor. Una pequeña cucharada sofrita en la base de un risotto, esparcida sobre unos huevos rotos o integrada en un guiso tradicional de legumbres, aportará a tus platos un toque ahumado y una intensidad espectacular
¿Con que puedo combinar la sobrasada ?
Contrastes dulces: Miel (de caña o flores), mermelada de higos, uvas frescas, dulce de membrillo o el clásico atrevido: sobre una ensaimada tradicional.
Quesos de todo tipo: Hace una pareja espectacular con un rulo de cabra ligeramente caramelizado, quesos de pasta blanda (Brie o Camembert) y, por supuesto, el tradicional queso de Mahón.
La combinación rústica: Huevos fritos o poché, patatas panadera, o un salteado de setas y champiñones. La grasa de la sobrasada potenciará todos estos sabores.
En la copa: Acompáñala con un vino tinto crianza, un vino blanco seco con cuerpo, o incluso un cava o cerveza artesana; el carbónico ayuda a limpiar la untuosidad del paladar.
¿Se puede congelar la sobrasada ?
¡Sí, sin ningún problema! Si has comprado una pieza entera o crees que vas a tardar un tiempo en consumirla toda, congelarla es una opción excelente para mantenerla en perfectas condiciones. Gracias a la calidad de su grasa ibérica, no pierde ni su sabor ni su textura original al descongelarse.
Para hacerlo correctamente y sacarle el máximo partido, te dejamos estos consejos:
- Congela en porciones... o corta directamente la pieza congelada: Puedes dividirla en trozos antes de meterla al congelador, pero si prefieres congelar la pieza entera, ¡puedes hacerlo! Como la sobrasada tiene un alto contenido en grasa, no se congela en bloque como una piedra. Esto te permite sacarla, cortar directamente las rodajas o trozos exactos que necesites con un cuchillo afilado, y devolver el resto al congelador al instante.
- Protégela bien del frío: Lo ideal es congelarla envasada al vacío. Si no tienes envasadora, envuélvela muy apretada en papel film transparente (dando un par de vueltas) o guárdala en un recipiente o bolsa hermética. Esto evitará que la carne se queme por el frío o que absorba olores del congelador.
- Descongela con paciencia: Los trozos que vayas a consumir debes dejarlos en la nevera para que se descongelen poco a poco. ¡Evita siempre el microondas!
- Atempera antes de disfrutar: Una vez descongelada, déjala fuera de la nevera un rato antes de comerla. Al recuperar la temperatura ambiente, la grasa ibérica volverá a fundirse ligeramente, recuperando toda su untuosidad y su potente aroma.
Información nutricional
Sin alérgenos.Según el reglamento (UE)1169/2011
| Valor energético | 2.271 Kj / 550 Kcal |
| Grasas | 54,60 gr |
| De las cuales saturadas | 19,10 gr |
| Hidratos de carbono | <0,5 gr |
| De los cuales azúcares | <0,5 gr |
| Proteínas | 14,90 gr |
| Sal | 3,20 gr |