Buenos días a todos

¿Cómo va la mañana? Para nosotros, no se puede decir que muy bien. Os escribo hoy con el corazón un poco encogido y con una sensación que nunca pensé que tendría que compartir por aquí.

Esta es, sin ninguna duda, la carta más difícil que me ha tocado escribir. Como bien sabéis, este proyecto nació en plena pandemia para que mi abuelo pudiera seguir con su auténtica ilusión: ir a la finca cada día a ver a sus animales y seguir disfrutando de la dehesa. Esa misma ilusión con la que nos levantábamos cada día 

Lamentablemente, tengo que contaros que nos vemos obligados a pausar nuestra actividad durante unas semanas. Estamos haciendo todo lo que está en nuestra mano para que esto dure lo menos posible.

Es una decisión dolorosa y frustrante porque se debe a un problema totalmente ajeno a nosotros y nunca pensé que algo así fuera a ocurrir. Me duele en el alma tener que parar, dejar de preparar pedidos y, sobre todo, sentir que vamos haciendo las cosas cada día un poco mejor. Sabéis que, para nosotros, tener que cerrar temporalmente por algo que no podemos controlar nos genera una impotencia difícil de explicar con palabras.

Pero, como dice mi abuelo, la mayoría de las cosas se aprenden en el día a día, y esta es solo la primera de las "aventuras" de mi generación (las suyas darían para escribir un libro). Esta pausa es solo un bache en el camino del que aprenderemos para volver con más fuerza.

Os pido disculpas de corazón por las molestias que esto os pueda causar. Haremos todo lo posible para volver muy pronto. Mientras tanto, seguiremos cuidando de nuestros animales para que, en cuanto podamos abrir de nuevo, recibáis lo mejor de nuestra casa.

Gracias por estar ahí, especialmente en los momentos complicados.

Un abrazo fuerte, Luis, nieto de Marcelino.

luis@ibericosmarcelino.com